domingo, 1 de julio de 2012
lunes, 23 de abril de 2012
lunes, 23 de enero de 2012
A José Manuel
Hoy,
después de muchos años
renaces, hijo mío,
como aquel niño entre mis brazos.
Para mis ojos,
sigues siendo aquella carita dulce
que temblaba de miedo
y a quien apretujaba contra mi pecho.
Aquella vez, sin saberlo,
la vida nos puso a prueba
y vos y yo, dos ángeles del amor eterno
salimos volando hacia nuestros sueños.
Lo reconozco, sabiamente,
con la lucidez que me da el tiempo,
que ya eres un hombre,
un hombre noble y derecho.
Querido hijo:
sólo quiero delegarte mis alas para seguir el camino
para seguir la lucha de avanzar
hacia las estrellas de tu destino.
No olvides jamás
que este amor que siento,
tan profundo e incomparable
me ha permitido desprenderme de todo egoísmo.
No te retuve, ni te retengo.
Eres libre, tienes la misma libertad que yo poseo.
Busca, persigue, cuestiona,
bébete a borbotones el viento.
Entonces sabrás, mi amor,
que la vida es tu duende,
que eres un milagro
que en ella estás y nada te detiene.
Sueña, lucha, ama,
sobrevuela tus anhelos.
No te canses de preguntar por qué,
cómo, cuándo:
la gran maestra te dará la sabiduría
para fortalecer y construir tu propio cielo.
Mientras tanto, tu madre
sigue acunándote como antaño.
Abrazándote, estrechando tus ojos,
los rayitos de ternura que hay en ellos
y contándote al oído los secretos que guardo,
para dártelos cuando los necesites, en cualquier momento,
en la distancia pero siempre a tu lado.
A Gabriel
Hijo:
Aquel día de junio, en pleno invierno
Dios me dio tu vida
para demostrarme su grandeza.
Y como en marzo, un año antes
mi corazón se abrió de nuevo
como una flor, a tu encuentro.
Tus manitos chiquitas se tomaron de las mías
para que te enseñe todo lo que supiese
sobre el amor más grande que se puede.
Creciste fuerte y hermoso.
Eras un niño travieso y muy despierto.
Todo cuestionabas, todo querías saber.
Curioso niño de junio,
mi hijo querido, mi Gabriel.
Cuando la vida esté al borde de un colapso,
no le niegues tu esfuerzo.
No tengas miedo y abre tus brazos
para desafiar todos los duelos.
Nunca dudes del amor materno.
aunque hayan pausas y lamentos,
nada hay más perdurable
y sincero.
Quisiera, hijo querido,
que nunca dudes de las guerras
a las que la vida te enfrenta.
Prueba y error son del hombre
la respuesta.
Y cuando algún dolor te cierre el pecho de hombre,
míralo con la ingenuidad
y la simpleza de los ojos de niño;
porque no hay mirada más entera
que aquella que se mira sin malicia y sin miedo.
Y sobre todo, mi hijo,
(más mío que nunca y más mío siempre),
Nunca te olvides,
(aunque tu corazón se rompa en pedazos
levántate y sigue).
Aunque intenten el olvido,
aunque te hieran o castiguen,
que no es grande aquel que no falla
sino el que nunca se da por vencido.
A Yamila
Junto entre mis manos
un racimo de margaritas blancas,
las deshojo en perlas traslúcidas como tus ojos
para guardar en mis recuerdos tu mirada.
Toco con mis dedos tu carita bella,
enmarcada en un retrato que guardo.
Allí estás, furtiva pasajera de mis sueños,
estrella que titila en medio las luces
que desmenuza el sol de tu sonrisa.
Milagro de abril, milagro de mi alegría,
milagro de la dulzura: Yamila.
En estas palabras tercas de cariño,
absolutas de amor incondicional,
quiero decirte con esta bandera transparente,
pintada con acuarelas y caramelos,
que desde lo profundo de mi historia
ondeo el orgullo de que seas mi hija.
Ato de nuevo tu pelo,
con mil ondas de uvas y rocío,
vuelvo a traerte a mi nido,
lúbrico e infinito,
donde tu corazón se adhería, rojo y chiquito,
frenético de savia al mío.
Mujer de juventud resonante,
encumbrada espiga, fuego incesante y tierno.
En mi vasija aún contengo,
tus manitos largas y extendidas,
tus aleteos de niña,
en la estación de mi cuerpo.
Toma de nuevo mis espacios
y lléname el vientre con tu esplendor dorado
recógeme en la lunas que moldearon
la redondez de tu casa y de tu lecho,
y déjame que una vez más,
te abrace y te envuelva de caricias,
vinculando aquel pretérito
con risas, travesuras, juegos
y la sublime sensación de un líquido concierto.
Milagro de abril,
efímera viajera de mi sendero,
hazte semilla cándida por un momento
y lléname de tu inocencia
hasta que de nuevo el tiempo
me recuerde que en ti misma has pedido refugio.
Milagro de abril,
asila tus colores en la armonía de mi regazo,
huye cuando quieras,
y cobíjate en el temblor de mi vientre
que aún te guarda, fresco y cándido,
en el relicario de mi amor, insustituible y cierto.
Mamá
Ctes, Ctes, Argentina, 24 de enero de 2012.
martes, 29 de noviembre de 2011
No es la altura, ni el peso, ni la belleza, ni un título o mucho menos el dinero lo que convierte a una persona en grande. Es su honestidad, su decencia, su amabilidad y respeto por los sentimientos e intereses de los demás. Cuando habla de frente y vive de acuerdo a lo que dice, cuando presta atención, cuando mira a los ojos y sonríe. Una persona es grande cuando comprende, cuando se coloca en el lugar del otro, cuando obra no de acuerdo con lo que esperan de ella, sino de acuerdo con lo que espera de sí. ALGUNAS PERSONAS TIENEN VALOR, OTRAS TIENEN PRECIO...
jueves, 10 de noviembre de 2011
CARACTERÍSTICAS DE LOS ESTILOS DIALÓGICOS EN
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ESTILO INDIRECTO
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"La ciudad estaba pendiente
de la decisión de Ana. En el casino se hacían apuestas. Por fin, Ana dijo
que se casaría con Don Víctor. Con vergüenza, dio a conocer su propósito
un mes más tarde".
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El
narrador asume con su propia voz la visión del personaje, (dice las palabras
del personaje).
Nexos
muy típicos: "dijo que", etc.
Máxima
distancia entre narrador y personaje. Primacía del narrador
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ESTILO INDIRECTO LIBRE
CON COMILLAS
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"Toda la ciudad estaba
pendiente de la decisión de Ana. “Se casaría con Don Víctor”. Aquello no se haría público de
momento".
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Igual
que el estilo indirecto libre pero con comillas o cursiva.
Menor
distancia que en el estilo indirecto pero sin caer en la ambigüedad del estilo
indirecto libre.
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ESTILO INDIRECTO LIBRE
I
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La ciudad estaba pendiente de la
decisión de Ana. Se casaría con Don Víctor".
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Se
elimina el nexo “dijo que” entre narrador y personaje. El lector oye la voz
del narrador, pero éste se acerca a la visión del personaje.
Acercamiento
del narrador al personaje. Uso de la 3ª persona: sin ambigüedad.
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ESTILO INDIRECTO LIBRE
II
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"Aquel día había recibido una
carta perfumada de su amiguita
Obdulia, viuda de Pomares. ¡Qué emoción!. No quiso abrirla hasta
después de terminar la sopa".
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¿Quién
habla y quién ve en ese momento: el narrador o el personaje? El narrador
asume la voz y la visión de los personajes.
Ambigüedad
total entre la voz y la visión del narrador y las del personaje: confusión en
el lector.
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MONÓLOGO
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"La ciudad está
pendiente de mi. No sé qué hacer. No le quiero. Pero es muy rico. Sí. Me
casaré con Don Víctor. Los demás pueden decir misa".
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Voz
y visión del personaje, pero el narrador aún está presente ordenando de forma lógica el discurso. El narrador es
aún perceptible por el lector.
Voz
y visión del personaje, pero el narrador aún está presente ordenando de forma lógica el discurso. El narrador es
aún perceptible por el lector.
El
lector sigue el pensamiento del personaje (ordenado por el narrador)
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MONÓLOGO INTERIOR
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"No sé qué hacer. Que digan
lo que quieran. Sí, me casaré. Todos pendientes de mi. Cretinos. No le
quiero. Es muy rico..."
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El
narrador desaparece totalmente: el discurso de los personajes discurre
libremente en 1ª, 2ª o 3ª persona.
Para
seguir el pensamiento del personaje, el lector ha de ordenarlo de forma
lógica
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ESTILO DIRECTO LIBRE
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"Toda la ciudad estaba esos
días pendiente de la decisión de Ana. Me caso con él".
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Sin
anunciarlo previamente (no hay nexos introductorios, guiones, etc.), el
narrador cede su voz y su visión a las del personaje por un momento.
Dramatización
incipiente, esporádica y diluida en medio de la narración.
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ESTILO DIRECTO LIBRE CON COMILLAS
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"Toda la ciudad estaba esos
días pendiente de la decisión de Ana. “Me caso con él”. No se supo nada hasta unos días después".
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Igual
que el estilo directo libre, pero las palabras del personaje van señaladas
por comillas, cursiva o algún otro rasgo tipográfico de la presencia del
narrador.
Como
en el estilo indirecto libre sin comillas.
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ESTILO DIRECTO
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Me casaré con Don Víctor.
Ana dijo: me casaré con Don
Víctor. (2)
Me casaré -dijo Ana- con Don Víctor
(3)
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El
lector oye la voz y ve la visión del
personaje. La voz del narrador puede aparecer (ejemplos 2 y 3) pero sólo para
enmarcar o introducir la del personaje.
Máxima
dramatización: novela y teatro se acercan o se confunden.
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ESTILO. INDIRECTO
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ESTILO IND. LIBRE
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FLUJO DE CONCIENCIA
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ESTILO DIRECTO LIBRE
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ESTILO DIRECTO
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Voz
y visión del narrador.
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Voz
del narrador y visión del personaje.
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Pensamiento
o conciencia del personaje.
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Voz
del personaje y visión del narrador.
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Voz
y visión del personaje.
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FUENTE: ® www.desocupadolector.net: José Miguel Segura Roselló, 2001-2003.
viernes, 23 de septiembre de 2011
ESTUDIO COMPARATIVO DE UNA VERSIÓN ESCRITA Y UNA ORAL DE UNA LEYENDA POPULAR DEL NORDESTE ARGENTINO
DESARROLLO
Versión Escrita de Miguel Raúl López Breard: El
Mito del Lobizón
El lobizón es siempre el séptimo hijo varón consecutivo de una pareja,
así como la séptima hija mujer seguida será bruja. Su representación más
frecuente es bajo la forma de un perro negro y corpulento, de orejas desmesuradas
que le cubren la cara y con las que produce un fuerte chasquido. Sus patas se
parecen a pezuñas y sus ojos son fulgurantes. Su color suele ser bayo o negro,
según la piel del individuo. También es común representarlo como un animal en
el que se combinan las naturalezas del perro y el cerdo. Con menor frecuencia
se lo describe como un aguará-guazú[1], una oveja, un
cerdo o una mula.
La transformación no
ocurre en cualquier momento, sino a las doce de la noche del día viernes de
luna nueva, y a veces también del martes. Un tiempo antes, el hombre que padece
este estado experimenta una sensación extraña, y luego una acuciante necesidad
que lo lleva a apartarse de sus semejantes y ganar la intimidad del monte,
donde a la hora señalada se quitará la ropa y dará en el suelo tres vueltas
sobre sí mismo, de derecha a izquierda, mientras reza un credo al revés. Se
opera así la metamorfosis, y sale entonces de correría hasta que el canto del
gallo lo devuelva a su humana condición. Durante esa noche, los perros aúllan
enloquecidos, advirtiendo su presencia. Va a los chiqueros, gallineros y
corrales en busca de excrementos, su más preciada comida. También suele vérselo
en los cementerios,revolviendo tumbas en busca de carroña. De tanto en tanto,
para balancear su inmunda dieta, comerá un niño no bautizado. Parece despreciar
la carne de los adultos. Si alguien lo hiere con un cuchillo, el lobizón recobrará su forma humana, pero
el comedido redentor se expone así a ser muerto por el monstruo. Lo mejor es
matarlo con una bala bendita. El impacto lo volverá a su forma humana y será un
hombre muerto lo que encontrará el tirador. Si sólo lo hiere huirá por el monte
tratando de alcanzar su casa.
El lobizón generalmente no ataca al hombre, más bien huye de la
presencia de él, pero si encuentra a una persona desprevenida, tratará de pasar
entre sus piernas librándose así del sortilegio, trasmitiéndola en su totalidad
al boquiabierto. Por supuesto si se siente agredido, atacará a quien lo haga
para matarlo y luego devorarlo.
El hombre que se
convierte en lobizón suele ser alto,
flaco, escuálido. Se lo reconoce por el tono amarillento de su rostro y su mal
olor, que a veces llega a la pestilencia. Es descuidado en el vestir y su
carácter es huraño, irascible e intratable. Todos los sábados cae en cama
enfermo del estómago, por los desperdicios que comió la noche anterior.
Para romper la maldición,
es necesario bautizar al niño en siete iglesias diferentes, con el nombre
Benito y el hermano mayor debe ser su padrino. En 1907, muchos parientes
mataron o abandonaron sus séptimos hijos por miedo del cumplimiento de la
leyenda. En 1973 el presidente Perón declaró el decreto 848, mediante el cual
el séptimo hijo era becado para todos sus estudios, incluido colegio o
universidad y el presidente sería su padrino.
Recopilaciones orales de experiencias con el lobizón
Entrevistados:
1.
Viviana. Charadai, Chaco. 21 años. Estudiante de
Licenciatura en Sistemas. Nivel sociocultural medio alto.
2.
Lorena. Barrio “Santa Margarita”, ciudad de Corrientes,
Corrientes. 11 años. Nivel socioeconómico y cultural bajo.
3.
Rolando. Ciudad de Corrientes, Corrientes. 35 años. Nivel
sociocultural medio.
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VERSIONES ORALES DE LOS
ENTREVISTADOS
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Viviana
(21 años)
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Lorena
(11 años)
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Rolando
(35 años)
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Mirá, allá se cuentan y se conocen miles y miles de
historias, la del pombero, la del lobizón, la de la luz mala y muchas otras
más. Pero yo tuve una experiencia y con esa me bastó. Fue un día que mi mamá
y mi papá tenían una cena y yo no quería ir, entonces me quedé sola en casa. Pero
como me quedé sola y ellos iban a volver muy tarde, llamé a mis amigas para
hacer nuestra propia cena en casa. Las llamé y vinieron. Compramos unas
empanadas. Eran las tres de la mañana cuando en todo el pueblo se cortó la
luz. Me acuerdo que empezamos a gritar como esas locas. Es que somos muy… Prendí
una linterna que tenía más o menos a mano y fui a buscar una vela para poner
en el living, donde estábamos todas. Entonces ahí recién empezamos a contar
chistes y a chusmear otra vez. Hasta que de repente se produjo un silencio
total, no se escuchaba nada, nada de nada. Ni el cri – cri de los grillos se
escuchaba. Quise poner música de mi cel, se quedó sin baterías. De golpe, una
cantidad de perros empezaron a aullar, no ladraban, aullaban. Nunca tuve
tanto miedo como esa noche. Eran las 4:30 de la mañana cuando volvió la luz y
los perros seguían aullando. Yo, chismosa como siempre, quise ir a ver qué
pasaba y miré por la ventana… Había algo raro, un animal, parecía un perro,
pero un perro enorme, estaba en la esquina frente a mi casa y un montón de
perros aullando a sus costados. Grité y mis amigas vinieron a ver qué pasaba.
Y todas nos quedamos mirando por la ventana, así… Fue algo… impresionante.
Llamamos a la policía, nos aseguramos de que toda la casa estuviera bien
cerrada. ¿Y qué pasó? Se vuelve a cortar la luz. Te juro que me largué a
llorar de tanto miedo que tenía y los perros no paraban de aullar. Vimos la
luz de la camioneta de la policía que pasaba por la esquina y otra vez…
silencio. Los perros se callaron y al rato nomás volvió la luz. Abrimos las
puertas con mis amigas y no había nada, ni siquiera los perros, fue algo
asombroso. Mis amigas decían que era el lobizón, pero a mí en ese momento no
me importaba, yo sólo quería que quien fuese no volviera más.
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A mi papá siempre lo persigue el lobizón, porque él es el
séptimo hijo varón que tuvo la mamá. Cuando él se iba para un lugar donde
estaba el baño de mi casa, se le aparecía. Era grande y peludo y un olor feo
tenía, parecía un perro, pero cuando se apara también una persona grande y
todos los otros perros no se le acercan.
Una vuelta me contó mi papá que estaba dormiendo y estaba
abierta la ventana y la luz de la luna entraba por la ventana y le alumbraba
la cara de él y él sentía, así me contó mi papá, que él sentía que el lobizón
le agarraba los pies y lo quería sacar por la ventana y mi papá quería
agarrar la cama de mi hermano para moverle y entonces se movió mi hermano y
desapareció el lobizón.
Mi papá, cuando hay luna llena, nomás él, no puede dormir,
se pone nervioso y transpira mucho y no puede dormir más y tiene que salir
afuera para no transpirar más, por eso mi papá, cuando hay luna llena, duerme
a la siesta para no dormir a la noche.
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Hola, hace ya bastante tiempo, más o menos unos siete
años, cuando era un adolescente, me gustaba ir a hacer dedo, todos los fines
de semana libres que tenía.
Fue entonces que una noche me encontraba haciendo dedo en
una garita policial, era una ruta, no me acuerdo bien qué ruta, pero era una
que daba a la entrada de Las Palmas, provincia del Chaco; como no pasaba
ningún auto, decidí llegar a la ruta nacional, mientras tomaba algo de
ginebra para que me pasara el frío. El policía que estaba en la garita me
advirtió que no fuera más lejos, porque solían decir que en la soledad de la
noche aparecían cosas raras. Yo me sonreí y no le hice caso, porque no creía
en nada y fue entonces que decidí salir a la ruta. Estaba solo en la
oscuridad cuando de repente sentí que algo respiró detrás de mí y que se
acercaba más y más, parecía el suspiro de un animal. En eso me doy vuelta
para ver qué era y era un hombre lobo o algo así. Era algo más alto que yo,
peludo, negro de ojos rojos y su cara era como la de un perro y se paraba en
dos patas, como las de un perro, pero mucho más grandes. Fue entonces que
apareció un auto y me alumbró; yo corrí a la ruta y sentí cómo que algo había
chocado al auto, pero no había nadie. Tanto el conductor como yo nos quedamos
pensando qué era. El auto estaba abollado y el conductor nunca logró ver qué
había sido; pero yo sí. Sé muy bien que era el lobizón, el que me estaba
siguiendo, vaya uno a saber para qué, pero que tuve miedo, lo tuve; y esa
noche volví a la misma garita, y le conté lo que lo ocurrido al policía,
quien sonriente, me dijo que me había advertido, pero que yo no le creí y que
de noche, por esa zona no se hace dedo ni se camina al costado de la ruta.
Desde entonces, traté en lo posible de no salir más de
noche a la ruta, porque estoy seguro de lo que vi y ahora creo en todo lo que me cuentan.
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ESTUDIO COMPARATIVO DE LAS VERSIONES
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VERSIÓN ESCRITA
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VERSIÓN ORAL
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*Creencia popular con un tono de
veracidad.
*Relato objetivo de la creencia
popular.
*Todos los aspectos que se contemplan
en la versión escrita como contextuales, son originados en la realidad o en
elementos de la realidad o supuestamente reales que provienen a su vez, de
relatos de gente que ha tenido encuentros con el ser.
*Presencia del elemento
sobrenatural o fantástico, con la metamorfosis del hombre.
*Tradición escrita que surge de la
oralidad de un hecho fantástico.
*Los protagonistas son seres
humanos que sufren una metamorfosis.
*En la transformación, pierde
completamente la forma humana.
*La transformación se realiza bajo
ciertas circunstancias, por ejemplo cuando hay luna llena.
*La transformación sucede en el
séptimo hijo varón.
*La forma animal se describe como
la de un hombre – lobo, una bestia
o un perro de gran tamaño.
*La creencia popular es firme en todas
las clases socioculturales.
*Hay personajes que sufren las
fechorías de estos seres metamorfoseados.
*Se sabe tácitamente quién es el
hombre que posee esta maldición.
*No aparecen en las ciudades
abarrotadas de gente, si no en lugares poco poblados.
*En la versión escrita no se
observan rasgos de contexto o marcos referenciales, como ser: nivel
sociocultural y económico, grado de escolaridad, etc. Se toma la leyenda como
verosímil y probable, a tal punto que hay una normativa implícita para evitar
que esta maldición ocurra.
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*Creencia popular de creencia
firme.
*Relatos subjetivos de experiencias
vividas personalmente por los individuos.
*Todos los aspectos contextuales
son vistos y tomados de una experiencia personal que se asume como real, en
cuanto al encuentro con el ser.
*Supuesta presencia del elemento
fantástico o sobrenatural en el perro enorme que se para en dos patas.
*Tradición oral verosímil del hecho
fantástico.
*No se observa la metamorfosis del
ser humano, pero se cree en ella como real.
*No se observa la forma humana,
pero se sobreentiende que la forma animal proviene de la transformación.
*En uno de los relatos, se cuenta
que el lobizón aparece en día de
luna llena.
*La transformación sucede en el
séptimo hijo varón, aunque la relatora (Lorena de 11 años) no hace aparecer a
su papá como quien se transforma, si no que es “perseguido” por él. Aquí no
se asume la probabilidad de que la transformación se produzca en esta persona.
*La forma animal se describe como
la de un hombre – lobo, una bestia
o un perro de gran tamaño.
*En los relatos, no se observa
diferencia según el nivel sociocultural. Los tres creen, aunque al principio
no lo hicieran, luego de la vivencia lo hacen.
*En los tres casos expuestos, los
relatores de sus experiencias sufren la amenaza de este animaloide maligno
que les produce mucho miedo.
*En uno de los relatos se
sobreentiende, aunque solapadamente, quién es el lobizón.
*En los tres casos, la aparición
ocurre en sitios alejados o inhóspitos, poco poblados (Charadai es un pueblo
de aproximadamente dos mil habitantes, en el impenetrable chaqueño; y el
barrio Santa Margarita de la capital correntina también se encuentra en la
periferia).
*En las versiones orales, tal como
se puede ver en las transcripciones textuales, se observa el nivel
sociocultural de los entrevistados, sin embargo no hay diferencias en cuanto
a la creencia de la leyenda.
|
BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES CONSULTADAS
1. Méndez, Aníbal
Expedito. El Mito del Lobizón en http://www.e-portalsur.com.ar/cultura/ellobizon.htm
Martes, 23 de junio de 2009.
2. López Breard, Miguel Raúl.
Mitos Guaraníes en http://www.interlap.com.ar/libreria/index.php?buscar=1&categoria=9
Miércoles, 24 de junio de 2009.
- Bettelheim, Bruno. Psicoanálisis
de los cuentos de hadas. Crítica, Madrid, 1978.
4.
Honko, Lauri. Textos
vacíos, significados completos. Sobre la significación transformal en el
folklore en Narrativa folklórica 1. Centro Editor de América Latina,
Buenos Aires, 1994.
5.
Sotelo de Fernández, Carmen. Recopilación de leyendas, cuentos, fábulas. Escuela Nº 14 “Del
Sesquicentenario”. Material seleccionado por alumnos de los séptimos años,
cuarta, quinta y sexta divisiones. Corrientes, 1998.
6.
Zecchetto, Victorino. La
valija de las narraciones en La danza de los signos. Nociones de
semiótica general, La Crujía Ediciones, Bs. As. 2006. Cap. 11.
jueves, 4 de agosto de 2011
APUNTES DE INTRODUCCIÓN A LA LITERATURA
INTRODUCCIÓN A LA LITERATURA:
EAGLETON: Terry Eagleton concluye que todas las
esferas del pensar y actuar humanos, incluyendo la literatura, la teoría y la
crítica literarias, están determinadas por “la forma en que organizamos nuestra
vida social en común” y por “las relaciones de poder que ello presupone”. Esta
enunciación no es más que otra definición de cultura. La vida del hombre se
encuentra inmersa en la cultura, en ocasiones reproduciéndola, otras veces
modificándola. A la retórica no le importaba el que los objetos que estudiaba
fueran orales, poesía o filosofía, novela o historiografía: su horizonte era nada menos que el campo de
las prácticas discursivas en el conjunto de la sociedad; le interesaba
especialmente aprehender dichas prácticas como formas de poder y
ejecución". Eagleton dice: “Cualquier cosa puede ser literatura, y
cualquier cosa que inalterable o incuestionablemente se considera literatura
(...) puede dejar de ser literatura”. Pero no debe suponerse a priori que lo
que hoy por hoy se denomina “literatura” constituirá siempre y en todas partes el
centro de atención más importante. Un dogmatismo así no tiene cabida en el
campo del estudio cultural. Tampoco es probable que los textos que actualmente
se clasifican como “literatura” sigan siendo percibidos y definidos como sucede
hoy, una vez que vuelvan a las formaciones discursivas más amplias y profundas
de las cuales forman parte. Inevitablemente serán “reescritos”, reciclados,
destinados a otros fines, insertados en diferentes relaciones y prácticas. Por
supuesto esto ha sucedido siempre, pero uno de los
efectos del término “literatura” es que nos
impide darnos cuenta de ello. Obviamente, una estrategia así tiene
consecuencias institucionales de gran alcance. Significaría, por ejemplo, que
los departamentos de literatura tal como los conocemos hoy en día
desaparecerían de los establecimientos de educación superior.
Terry Eagleton, profesor de la Universidad de
Manchester, en un popular libro, Introducción a la teoría literaria, publicado en
1983, fundamenta el culturalismo y nos hace una audaz y definitiva propuesta de
estudio de la literatura. “Comencé este libro diciendo que la literatura no existe”,
nos dice. “No hay absolutamente nada que constituya la “esencia” misma de la
literatura”. Luego declara:” Cualquier cosa puede ser literatura, y cualquier cosa
que inalterable o incuestionablemente se considera literatura — Shakespeare,
pongamos por caso— puede dejar de ser literatura”. La teoría
literaria,
dice : “(...) no pasa de ser una rama de las ideologías sociales, carente en
absoluto de unidad o identidad que la puedan diferenciar adecuadamente de la filosofía
, de la lingüística, de psicología, del pensamiento cultural o sociológico”. Y,
como conclusión, “más que una introducción este libro es una nota necrológica,
y que hemos terminado por enterrar el objeto que intentábamos exhumar”: la
teoría literaria y, por tanto, la literatura. Y entonces formula una propuesta para
el estudio de lo que, para Eagleton y los materialistas culturales, debería de
ir siempre entre comillas, las cuales revelarían su falsa posición.
TEORÍA LITERARIA DE TERRY EAGLETON: Eagleton nos aproxima a
algunas corrientes de Teoría Literaria, relativamente más recientes, desde los
contextos históricos y sociales en que surgieron, enfoque percibido ya en la
introducción, donde nos hace concluir que la Literatura se define no de manera
objetiva sino de un consenso de valoración, no arbitrario pues depende de una
estructura de poder. A dichas corrientes de Teoría Literaria
el autor las divide en los siguientes temas: el ascenso de las letras inglesas; la Fenomenología; Hermenéutica;
Teoría de la Recepción; Estructuralismo; Semiótica; Postestructuralismo;
Psicoanálisis y las conclusiones.
Ascenso de las Letras
Inglesas
Inglaterra sale victoriosa de la Primera Guerra Mundial ,
pero su identidad nacional está debilitada. En este contexto, la Literatura Inglesa
cobra importancia ganando carta de ciudadanía en las universidades. La estudian
no tanto los miembros de las elites sino una pequeña burguesía provinciana,
sector social que por primera vez conocía las universidades y que hizo de las
Letras Inglesas una nueva disciplina, contrariando los criterios de la clase
dirigente anterior a la
guerra. Por tanto, si a principios de la década de 1920 la
pregunta era si valía la pena estudiar Letras Inglesas, a principios de la de
1930 la pregunta era si valía la pena estudiar otra disciplina.
Fenomenología
En un
contexto de grandes crisis ideológicas ya anteriores a la Primera Guerra Mundial ,
Husserl propuso un sistema filosófico que proporcionara certezas absolutas como
la Fenomenología, que sugería que no estás seguros de la existencia
independiente de las cosas (no estás seguro si una manzana exista con
independencia de que la percibas o no). Pero sí de algo puedes estar seguro es
de cómo las cosas se presentan inmediatamente a tu conciencia (de cómo la
manzana se presenta a tu conciencia). No importa si esas cosas son o no
ilusorias. La Fenomenología modifica cada objeto en la imaginación hasta
descubrir lo que en él hay de invariable, cuál es su esencia universal (no
importa si la manzana es o no ilusoria, lo importante es que tu imaginación la
modifique hasta descubrir en ella qué hay de invariable, cuál es su esencia
universal). Pero a la Fenomenología no le interesa sólo lo universal e
invariable de la manzana sino también lo universal e invariable del acto de
percibir la
manzana. Para Eagleton : «La crítica fenomenológica es un
intento por aplicar el método fenomenológico. Así como Husserl puso entre
paréntesis el objeto real, también se hicieron a un lado el contexto histórico
real de la obra, a su autor y a las condiciones en que se le produce y se le
lee. La crítica fenomenológica enfoca una lectura del texto totalmente
inmanente a la que no afecta en absoluto nada externo a ella. El texto queda
reducido a ejemplificación o encarnación de la conciencia del autor».
Hermenéutica
¿Cuál
es el significado del Texto Literario? ¿Qué importancia puede tener para este
significado la intención del autor? ¿Podemos entender obras que no son ajenas
cultural e históricamente? ¿Es posible la comprensión objetiva o ésta se
relaciona con nuestra propia situación histórica?
Teoría de la Recepción
La
Teoría de la Recepción postula que nosotros como lectores concretizamos la obra
literaria, la que en sí misma no pasa de ser una cadena de signos negros
estampados en una página. Si el lector no participara activamente no habría
obra literaria, la que está llena de indeterminaciones, elementos cuyo efecto
depende de nuestras interpretaciones como lectores, tan variadas como opuestas.
Estructuralismo
Pero
los tiempos cambiaban y sociedades como la norteamericana de la década de 1950
se volvía más científica y empresarial y se necesitaba una Teoría Literaria que
preservara las tendencias de la Nueva Crítica , pero logrando resultados más
sistemáticos y científicos. En este contexto surge el Estructuralismo.
Adicional a lo dicho por Frey, el
Estructuralismo también sugiere que las unidades individuales de cualquier
sistema tienen significado sólo en virtud de sus relaciones mutuas. Es decir,
dos imágenes tienen significados no por ellas mismas sino solo cuando se
relacionan: no tienen sentido por su sustancia sino por su relación mutua. Como
ejemplo pensemos en dos esposos que se pelean. A otras escuelas críticas le
interesarán las dificultades de las relaciones humanas o el mundo interno del padre
o la madre.
Al Estructuralismo le interesará la estructura de la
historia, la pelea en sí misma sin importarle que quienes la protagonicen sean
padre y madre, hermano y hermana, amigo y amiga.
El Estructuralismo influye no sólo en la
Poesía sino también en la Narrativa, con la Narratología, disciplina iniciada
con las investigaciones sobre los mitos del antropólogo francés Levi Strauss.
En resumen, al Estructuralismo suele
considerársele un intento por repensar todo desde la Lingüística y, así, por
aplicar a la Literatura los métodos de Ferdinand Sessure, fundador de la Lingüística
Estructural Moderna.
El
Estructuralismo tiene sus mejores épocas en la década de 1960. Le interesan las
Estructuras, las leyes generales que regulan los fenómenos individuales, los
que son considerados sólo como simples ejemplos. Es decir, según El
Estructuralismo, no importa que tan original te creas, no eres más que un
ejemplo de unas leyes generales.
Semiótica
El
Estructuralismo es un método de investigación aplicable a diversos objetos,
desde partidos de fútbol a procesos económicos de producción. Ahora, si eres
literato y gustas del Estructuralismo, entonces te interesará la Semiótica,
estudio del sistema de signos (poemas, cantos de pájaros, señales de semáforo).
Es decir, la Semiótica es más específica.
El
Estructuralismo estudia algo no considerado generalmente sistema de signos,
como las relaciones de parentesco de las sociedades tribales. La Semiótica
aplica los métodos estructuralistas para estudiar algo tan específico como el
sistema de signos, el que en parte conlleva entender algunas de sus
clasificaciones: denotación (lo que el signo significa); connotación (otros
signos asociados con un signo determinado); claves o códigos (estructuras
regidas por reglas que producen significados); etcétera…
El Postestructuralismo
Surge
también por ciertos procesos sociales e históricos, cargados de una mezcla de
euforia, protestas y desilusión. En 1968 hubo un movimiento estudiantil que fue
extendiéndose por toda Europa, fenómeno más evidente en Francia, donde las
revueltas llegaron a sacudir al Estado en el celebérrimo Mayo Francés.
En ese
convulsionado contexto de 1968, cuando incluso ideologías como el Marxismo más
Estalinizado ya no colmaba muchas aspiraciones de cambios sociales, El
Posestructuralismo surge como sucedáneo para quienes buscaban cómo canalizar
sus inquietudes reformistas: si no podían romper las estructuras estatales,
quizás sí podrían subvertir las de lenguaje, algo además más inofensivo que no
los ponía en problemas con la
policía. Al menos, este contexto en el que surge El
Posestructuralismo es el que nos presenta Eagleton.
El
Postestructuralismo se volvió así una forma de evadir la cuestión política y
encontró uno de sus cauces en la Crítica Literaria.
Como ya
apuntamos, al Estructuralismo sólo le interesan las Estructuras, las leyes
generales que regulan los fenómenos individuales, los que son considerados sólo
como simples ejemplos. Si volvemos al ejemplo de los esposos que se pelean,
sólo le interesa la estructura de la pelea y las leyes generales que la
regulan, pero los protagonistas son intrascendentes.
Al
interesarse sólo por la estructura de una historia, el Estructuralismo
considera categorías como signos y referentes.
Pero el
Postestructuralismo da un paso más adelante al considerar también significado y
significante. Así, los significados pueden estar desperdigados en muchos
significantes y no sólo en uno, pues el lenguaje es un proceso temporal. Dicho
de otra forma: el significado era una paloma muy escurridiza como para ser
cogida por el puño de un solo significante.
Estas
diferencias entre significante y significado hacen concluir que, por ejemplo,
gato es un significante que podrá siempre referirse a un animal, pero su
significado nunca será igual en los diversos contextos de tiempo o lugar. Es
decir, el significado cambiará según las diferentes cadenas de significantes a
la que esté eslabonado. ¿Muy abstracto? Digamos que el significado es como un
líquido cuya apariencia cambiará según los grupos de vasos (significantes) en
los que sea vaciado. Es decir: los signficados que le demos a nuestras palabras
(significantes) son más inestables de lo que pensábamos.
Creo
que estos postulados habría que considerarlos en cada caso concreto más que de
manera general. Nuestras palabras (significantes) pueden variar de significado
pero no tanto que no puedan conservar para la posteridad algo de su intención
original: el significante gato siempre se referirá al animal, aunque vaya
adquiriendo otros significados en el futuro.
El
lenguaje resultó así menos estable de lo que imaginaron los estructuralistas
clásicos y contrariaba teorías que postulaban que la función de los signos
reflejaba experiencias internas y objetos del mundo real. Bajo esta lógica, las
palabras que escribieras serían como vasos (significantes) cuyos contenidos
(significados) podrían ser sustituidos por otros. De allí que el lenguaje
resultara ya no tan estable.
El
Postestructuralismo no era tanto una ciencia de la Literatura sino más bien de
las formas y contenidos.
Psicoanálisis
El
siglo XX fue escenario de guerras, recesiones económicas y revoluciones, y esto
tuvo influencia en las relaciones humanas, uno de cuyos ámbitos de estudio más
importantes fue el Psicoanálisis, fundado por Sigmund Freud en la Viena de la
última parte siglo XIX.
Algunas
influencias del Psicoanálisis a la Crítica Literaria : por un lado, Jacques Lacan
reescribió la teoría freudiana entendiendo al inconciente como estructurado
como un lenguaje humano; por otro lado, al considerar como principal motivación
humana el evitar el dolor y conseguir placer, el Psicoanálisis tendría entre
sus intereses comprender por qué la lectura nos resulta tan placentera.
Conclusión: Crítica Política
El
autor no nos propone una corriente política dentro de la Teoría Literaria ,
sino nos revela que les ha dado un enfoque político a todas las vertientes de
Teoría Literaria que nos ha presentado.
Eagleton
apunta que «la historia de la teoría literaria moderna es parte de la historia
ideológica de nuestro tiempo». Más adelante agrega que «la
teoría literaria pura no pasa de ser un mito académico: algunas de las teorías
estudiadas en el presente libro son tanto más ideológicas cuanto más se empeñan
en hacer completamente a un lado la historia y la política (…) Lo censurable no
es que la teoría literaria sea política, o que por olvidarse de ello tienda a
desorientar: lo verdaderamente censurable es su tipo de política»
Postdata
Al
final de este recorrido por estas diversas corrientes de Teoría Literaria, el
autor nos brinda una extensa posdata donde, entre otras cosas, distingue
Postmodernidad (termino más general, histórico y filosófico) de Postmodernismo
(término más estrecho, cultural y estético).
La
Postmodernidad significa: «el fin de la Modernidad en el sentido de esas
grandiosas narrativas de verdad, razón, ciencia, progreso y emancipación
universal que, supónese, caracterizan el pensamiento moderno a partir de La
Ilustración».
La
Postmodernidad considera que los esquemas mentales de La Modernidad «implican
la fe peligrosamente absolutista de que nuestras variadas y contingentes formas
de vida y de conocimiento pueden fincarse en algún solo principio, último e
inatacable: la razón o las leyes de la historia, la tecnología o los modos de
producción, la utopía política o una naturaleza humana universal».
En esta
posdata el autor también nos señala que si la Literatura importa hoy es porque
«a muchos críticos convencionales les parece uno de los pocos lugares comunes
que quedan en que, en un mundo dividido y fragmentado, aún puede encarnar un
sentido de valor universal; y donde, en un mundo sórdidamente materialista, aún
se puede alcanzar un raro atisbo de trascendencia».
Es
decir, en un mundo como el de ahora, donde ya no hay certezas absolutas y el
mundo islámico y el occidental están tan distanciados, la Literatura sería una
disciplina que aporte valores universales que los más diversos credos podrían
asimilar sin sentirse peligrar.
AMPLIACIÓN
DE LOS GÉNEROS LITERARIOS:
A. DIVISIÓN
CLÁSICA
1. Lírica
o poesía
Oda
Himno
Anacreóntica
Epitalamio
Peán
Elegía
Planto
Sátira
Epigrama
Sirventés
Égloga
Canción
Canción
provenzal
Canción
petrarquista
Madrigal
Pastorela
Serranilla
Jarcha
Villancico
Cantiga
2. Épica
o narrativa
Epopeya
Cantar
de gesta
Poema
épico
Romance
Cuento
tradicional
Relato
Leyenda
Mito
Parábola
Novela
3. Dramática
o teatro
Monólogo
Melólogo
Comedia
Farsa
Entremés
Sainete
Astracanada
Tragedia
Drama
Drama
romántico
Pieza
Auto
sacramental
Tragicomedia
Loa
Esperpento
Tragedia
grotesca
Teatro
épico
Teatro
del absurdo
Comedia
lacrimógena
Obra
Didáctica
Ópera
Zarzuela
Obra de
guiñol
OTROS
GÉNEROS:
Didáctica
Biografía
Autobiografía
Memorias
Pseudoautobiografía
Diario
Dietario
Fábula
Apólogo
Dicho
Refrán
Sentencia
Aforismo
Adagio
Epístola
Diálogo
Crónica
Tratado
Ensayo
Prólogo
Artículo
Editorial
Crítica
Columna
Noticia
Reportaje
Informe
Memoria
escrita
Memorial
Aviso
Prospecto
Guía
Diccionario
Enciclopedia
Oratoria
B. DIVISIÓN
POPULAR
Ficción:
Literatura
fantástica
Cuento
de hadas
Literatura
de caballerías
Literatura
gótica
Ciencia
ficción o anticipación.
Terror
moderno
Fantasía
heroica
Novela
Novela
morisca
Novela
pastoril
Novela
bizantina
Novela
de aventuras
Novela
del oeste
Novela
de piratas
Novela
de espías
Novela
lírica
Novela
por entregas
Blogonovela
Novela
romántica
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picaresca
Novela
histórica
Novela
de humor
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policiaca
Novela
negra
Literatura
erótica
No
ficción:
Biografía
Crónica
Ensayo
Manuales
de autoayuda
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