PUTA
POEMA DE MÓNICA GRIOLIO
EN LA VOZ DE LA EXQUISITA AMELIA PRIETO
¡¡¡UN HONOR, MELY, MUCHAS GRACIAS!!!
CARACTERÍSTICAS DE LOS ESTILOS DIALÓGICOS EN
|
||
ESTILO INDIRECTO
|
"La ciudad estaba pendiente
de la decisión de Ana. En el casino se hacían apuestas. Por fin, Ana dijo
que se casaría con Don Víctor. Con vergüenza, dio a conocer su propósito
un mes más tarde".
|
El
narrador asume con su propia voz la visión del personaje, (dice las palabras
del personaje).
Nexos
muy típicos: "dijo que", etc.
Máxima
distancia entre narrador y personaje. Primacía del narrador
|
ESTILO INDIRECTO LIBRE
CON COMILLAS
|
"Toda la ciudad estaba
pendiente de la decisión de Ana. “Se casaría con Don Víctor”. Aquello no se haría público de
momento".
|
Igual
que el estilo indirecto libre pero con comillas o cursiva.
Menor
distancia que en el estilo indirecto pero sin caer en la ambigüedad del estilo
indirecto libre.
|
ESTILO INDIRECTO LIBRE
I
|
La ciudad estaba pendiente de la
decisión de Ana. Se casaría con Don Víctor".
|
Se
elimina el nexo “dijo que” entre narrador y personaje. El lector oye la voz
del narrador, pero éste se acerca a la visión del personaje.
Acercamiento
del narrador al personaje. Uso de la 3ª persona: sin ambigüedad.
|
ESTILO INDIRECTO LIBRE
II
|
"Aquel día había recibido una
carta perfumada de su amiguita
Obdulia, viuda de Pomares. ¡Qué emoción!. No quiso abrirla hasta
después de terminar la sopa".
|
¿Quién
habla y quién ve en ese momento: el narrador o el personaje? El narrador
asume la voz y la visión de los personajes.
Ambigüedad
total entre la voz y la visión del narrador y las del personaje: confusión en
el lector.
|
MONÓLOGO
|
"La ciudad está
pendiente de mi. No sé qué hacer. No le quiero. Pero es muy rico. Sí. Me
casaré con Don Víctor. Los demás pueden decir misa".
|
Voz
y visión del personaje, pero el narrador aún está presente ordenando de forma lógica el discurso. El narrador es
aún perceptible por el lector.
Voz
y visión del personaje, pero el narrador aún está presente ordenando de forma lógica el discurso. El narrador es
aún perceptible por el lector.
El
lector sigue el pensamiento del personaje (ordenado por el narrador)
|
MONÓLOGO INTERIOR
|
"No sé qué hacer. Que digan
lo que quieran. Sí, me casaré. Todos pendientes de mi. Cretinos. No le
quiero. Es muy rico..."
|
El
narrador desaparece totalmente: el discurso de los personajes discurre
libremente en 1ª, 2ª o 3ª persona.
Para
seguir el pensamiento del personaje, el lector ha de ordenarlo de forma
lógica
|
ESTILO DIRECTO LIBRE
|
"Toda la ciudad estaba esos
días pendiente de la decisión de Ana. Me caso con él".
|
Sin
anunciarlo previamente (no hay nexos introductorios, guiones, etc.), el
narrador cede su voz y su visión a las del personaje por un momento.
Dramatización
incipiente, esporádica y diluida en medio de la narración.
|
ESTILO DIRECTO LIBRE CON COMILLAS
|
"Toda la ciudad estaba esos
días pendiente de la decisión de Ana. “Me caso con él”. No se supo nada hasta unos días después".
|
Igual
que el estilo directo libre, pero las palabras del personaje van señaladas
por comillas, cursiva o algún otro rasgo tipográfico de la presencia del
narrador.
Como
en el estilo indirecto libre sin comillas.
|
ESTILO DIRECTO
|
Me casaré con Don Víctor.
Ana dijo: me casaré con Don
Víctor. (2)
Me casaré -dijo Ana- con Don Víctor
(3)
|
El
lector oye la voz y ve la visión del
personaje. La voz del narrador puede aparecer (ejemplos 2 y 3) pero sólo para
enmarcar o introducir la del personaje.
Máxima
dramatización: novela y teatro se acercan o se confunden.
|
ESTILO. INDIRECTO
|
ESTILO IND. LIBRE
|
FLUJO DE CONCIENCIA
|
ESTILO DIRECTO LIBRE
|
ESTILO DIRECTO
|
Voz
y visión del narrador.
|
Voz
del narrador y visión del personaje.
|
Pensamiento
o conciencia del personaje.
|
Voz
del personaje y visión del narrador.
|
Voz
y visión del personaje.
|
|
VERSIONES ORALES DE LOS
ENTREVISTADOS
|
||
|
Viviana
(21 años)
|
Lorena
(11 años)
|
Rolando
(35 años)
|
|
Mirá, allá se cuentan y se conocen miles y miles de
historias, la del pombero, la del lobizón, la de la luz mala y muchas otras
más. Pero yo tuve una experiencia y con esa me bastó. Fue un día que mi mamá
y mi papá tenían una cena y yo no quería ir, entonces me quedé sola en casa. Pero
como me quedé sola y ellos iban a volver muy tarde, llamé a mis amigas para
hacer nuestra propia cena en casa. Las llamé y vinieron. Compramos unas
empanadas. Eran las tres de la mañana cuando en todo el pueblo se cortó la
luz. Me acuerdo que empezamos a gritar como esas locas. Es que somos muy… Prendí
una linterna que tenía más o menos a mano y fui a buscar una vela para poner
en el living, donde estábamos todas. Entonces ahí recién empezamos a contar
chistes y a chusmear otra vez. Hasta que de repente se produjo un silencio
total, no se escuchaba nada, nada de nada. Ni el cri – cri de los grillos se
escuchaba. Quise poner música de mi cel, se quedó sin baterías. De golpe, una
cantidad de perros empezaron a aullar, no ladraban, aullaban. Nunca tuve
tanto miedo como esa noche. Eran las 4:30 de la mañana cuando volvió la luz y
los perros seguían aullando. Yo, chismosa como siempre, quise ir a ver qué
pasaba y miré por la ventana… Había algo raro, un animal, parecía un perro,
pero un perro enorme, estaba en la esquina frente a mi casa y un montón de
perros aullando a sus costados. Grité y mis amigas vinieron a ver qué pasaba.
Y todas nos quedamos mirando por la ventana, así… Fue algo… impresionante.
Llamamos a la policía, nos aseguramos de que toda la casa estuviera bien
cerrada. ¿Y qué pasó? Se vuelve a cortar la luz. Te juro que me largué a
llorar de tanto miedo que tenía y los perros no paraban de aullar. Vimos la
luz de la camioneta de la policía que pasaba por la esquina y otra vez…
silencio. Los perros se callaron y al rato nomás volvió la luz. Abrimos las
puertas con mis amigas y no había nada, ni siquiera los perros, fue algo
asombroso. Mis amigas decían que era el lobizón, pero a mí en ese momento no
me importaba, yo sólo quería que quien fuese no volviera más.
|
A mi papá siempre lo persigue el lobizón, porque él es el
séptimo hijo varón que tuvo la mamá. Cuando él se iba para un lugar donde
estaba el baño de mi casa, se le aparecía. Era grande y peludo y un olor feo
tenía, parecía un perro, pero cuando se apara también una persona grande y
todos los otros perros no se le acercan.
Una vuelta me contó mi papá que estaba dormiendo y estaba
abierta la ventana y la luz de la luna entraba por la ventana y le alumbraba
la cara de él y él sentía, así me contó mi papá, que él sentía que el lobizón
le agarraba los pies y lo quería sacar por la ventana y mi papá quería
agarrar la cama de mi hermano para moverle y entonces se movió mi hermano y
desapareció el lobizón.
Mi papá, cuando hay luna llena, nomás él, no puede dormir,
se pone nervioso y transpira mucho y no puede dormir más y tiene que salir
afuera para no transpirar más, por eso mi papá, cuando hay luna llena, duerme
a la siesta para no dormir a la noche.
|
Hola, hace ya bastante tiempo, más o menos unos siete
años, cuando era un adolescente, me gustaba ir a hacer dedo, todos los fines
de semana libres que tenía.
Fue entonces que una noche me encontraba haciendo dedo en
una garita policial, era una ruta, no me acuerdo bien qué ruta, pero era una
que daba a la entrada de Las Palmas, provincia del Chaco; como no pasaba
ningún auto, decidí llegar a la ruta nacional, mientras tomaba algo de
ginebra para que me pasara el frío. El policía que estaba en la garita me
advirtió que no fuera más lejos, porque solían decir que en la soledad de la
noche aparecían cosas raras. Yo me sonreí y no le hice caso, porque no creía
en nada y fue entonces que decidí salir a la ruta. Estaba solo en la
oscuridad cuando de repente sentí que algo respiró detrás de mí y que se
acercaba más y más, parecía el suspiro de un animal. En eso me doy vuelta
para ver qué era y era un hombre lobo o algo así. Era algo más alto que yo,
peludo, negro de ojos rojos y su cara era como la de un perro y se paraba en
dos patas, como las de un perro, pero mucho más grandes. Fue entonces que
apareció un auto y me alumbró; yo corrí a la ruta y sentí cómo que algo había
chocado al auto, pero no había nadie. Tanto el conductor como yo nos quedamos
pensando qué era. El auto estaba abollado y el conductor nunca logró ver qué
había sido; pero yo sí. Sé muy bien que era el lobizón, el que me estaba
siguiendo, vaya uno a saber para qué, pero que tuve miedo, lo tuve; y esa
noche volví a la misma garita, y le conté lo que lo ocurrido al policía,
quien sonriente, me dijo que me había advertido, pero que yo no le creí y que
de noche, por esa zona no se hace dedo ni se camina al costado de la ruta.
Desde entonces, traté en lo posible de no salir más de
noche a la ruta, porque estoy seguro de lo que vi y ahora creo en todo lo que me cuentan.
|
|
ESTUDIO COMPARATIVO DE LAS VERSIONES
|
|
|
VERSIÓN ESCRITA
|
VERSIÓN ORAL
|
|
*Creencia popular con un tono de
veracidad.
*Relato objetivo de la creencia
popular.
*Todos los aspectos que se contemplan
en la versión escrita como contextuales, son originados en la realidad o en
elementos de la realidad o supuestamente reales que provienen a su vez, de
relatos de gente que ha tenido encuentros con el ser.
*Presencia del elemento
sobrenatural o fantástico, con la metamorfosis del hombre.
*Tradición escrita que surge de la
oralidad de un hecho fantástico.
*Los protagonistas son seres
humanos que sufren una metamorfosis.
*En la transformación, pierde
completamente la forma humana.
*La transformación se realiza bajo
ciertas circunstancias, por ejemplo cuando hay luna llena.
*La transformación sucede en el
séptimo hijo varón.
*La forma animal se describe como
la de un hombre – lobo, una bestia
o un perro de gran tamaño.
*La creencia popular es firme en todas
las clases socioculturales.
*Hay personajes que sufren las
fechorías de estos seres metamorfoseados.
*Se sabe tácitamente quién es el
hombre que posee esta maldición.
*No aparecen en las ciudades
abarrotadas de gente, si no en lugares poco poblados.
*En la versión escrita no se
observan rasgos de contexto o marcos referenciales, como ser: nivel
sociocultural y económico, grado de escolaridad, etc. Se toma la leyenda como
verosímil y probable, a tal punto que hay una normativa implícita para evitar
que esta maldición ocurra.
|
*Creencia popular de creencia
firme.
*Relatos subjetivos de experiencias
vividas personalmente por los individuos.
*Todos los aspectos contextuales
son vistos y tomados de una experiencia personal que se asume como real, en
cuanto al encuentro con el ser.
*Supuesta presencia del elemento
fantástico o sobrenatural en el perro enorme que se para en dos patas.
*Tradición oral verosímil del hecho
fantástico.
*No se observa la metamorfosis del
ser humano, pero se cree en ella como real.
*No se observa la forma humana,
pero se sobreentiende que la forma animal proviene de la transformación.
*En uno de los relatos, se cuenta
que el lobizón aparece en día de
luna llena.
*La transformación sucede en el
séptimo hijo varón, aunque la relatora (Lorena de 11 años) no hace aparecer a
su papá como quien se transforma, si no que es “perseguido” por él. Aquí no
se asume la probabilidad de que la transformación se produzca en esta persona.
*La forma animal se describe como
la de un hombre – lobo, una bestia
o un perro de gran tamaño.
*En los relatos, no se observa
diferencia según el nivel sociocultural. Los tres creen, aunque al principio
no lo hicieran, luego de la vivencia lo hacen.
*En los tres casos expuestos, los
relatores de sus experiencias sufren la amenaza de este animaloide maligno
que les produce mucho miedo.
*En uno de los relatos se
sobreentiende, aunque solapadamente, quién es el lobizón.
*En los tres casos, la aparición
ocurre en sitios alejados o inhóspitos, poco poblados (Charadai es un pueblo
de aproximadamente dos mil habitantes, en el impenetrable chaqueño; y el
barrio Santa Margarita de la capital correntina también se encuentra en la
periferia).
*En las versiones orales, tal como
se puede ver en las transcripciones textuales, se observa el nivel
sociocultural de los entrevistados, sin embargo no hay diferencias en cuanto
a la creencia de la leyenda.
|